Los Centros Especiales de Empleo

Más de 60.000 personas con discapacidad trabajan en Centros Especiales de Empleo, una alternativa para su plena integración laboral.

La integración de los trabajadores con diversidad funcional

 
En la actual situación de crisis económica,  y una elevadísima tasa de paro, el colectivo de trabajadores con diversidad funcional es uno de los más afectados. Los datos hablan por sí mismos: el 63% de las personas con alguna discapacidad ni tiene ni busca trabajo.

A pesar de todo ello, el año pasado se incrementó la contratación de trabajadores de este colectivo, en parte por la existencia de incentivos legales y por una mayor concienciación social sobre la necesidad de apoyar su integración en el mercado laboral. .

Las Administraciones Públicas juegan un papel fundamental en la integración de estos trabajadores, necesaria por mandato constitucional. Para ello se desarrollan algunas acciones:

  • La creación de los Centros Especiales de Empleo: empresas cuya plantilla está compuesta al menos por un 70% de trabajadores de este colectivo.
  • La cuota de reserva: las empresas tanto públicas como privadas con una plantilla superior a 50 trabajadores, tienen la obligación de tener un 2% de la plantilla compuesta por trabajadores con diversidad funcional. Aunque en ciertos casos existen excepciones o medidas alternativas.
  • Las ayudas específicas para los discapacitados desempleados: como la Renta Activa de Inserción (+ info).Esta ayuda, sin embargo, tras la reforma de los subsidios de 2012 exige al discapacitado que haya cotizado previamente por desempleo, de modo que ya no es útil como apoyo para la búsqueda del primer empleo.

Para que un trabajador pueda acogerse a estas medidas es imprescindible que la Administración, a través de su Comunidad Autónoma, reconozca formalmente la discapacidad. El reconocimiento se lleva a cabo mediante informes individualizados, y si son favorables, se recibirá la correspondiente acreditación.Sin este reconocimiento oficial, aunque la persona tenga una discapacidad evidente, no se podrá acceder a las ayudas reservadas a este tipo de trabajadores.

 

¿Qué es un centro especial de empleo?

 
Un Centro Especial de Emplo (CEE) es una empresa cuyo objetivo es la integración laboral y social de las personas con discapacidad, a través de una plantilla de trabajadores compuesta como mínimo de un 70% de personas con discapacidad. Estos centros son una pieza fundamental en la integración laboral de este tipo de trabajadores.

Cada centro es distinto a los demás y cada uno está dedicado a una actividad, aunque la mayoría están ligados a la contratación en sectores como lavandería industrial,  limpieza, telemarketing, montajes industriales, manipulados, tratamiento de datos, textil, imprenta, jardinería, etc. En España hay más de 2.000 Centros en todas las provincias españolas.
 
Una mirada a la labor diaria en los Centros Especiales de Empleo
 

 

¿Cómo se crean?

 
Los Centros Especiales de Empleo (CEE) son empresas y como tales pueden tener muchas formas: sociedades mercantiles, asociaciones, fundaciones… que pueden depender de una persona, de otra sociedad, de una comunidad de  bienes, o de la Administración. Una vez creada la empresa, si se cumplen los requisitos, es necesario solicitar  el reconocimiento a la Administración Autonómica como un CEE. La Administración estudiará el proyecto empresarial y en su caso le dará la calificación, inscribiéndolo en el registro autonómico de este tipo de centros.

Al ser un reconocimiento autonómico cada Comunidad tiene su proceso para conseguir el reconocimiento, aunque es similar en todas las regiones.
 

Funcionamiento

 
Los CEE son empresas y la propia normativa que regula este tipo de centros establece que tienen que funcionar en la medida de lo posible como el resto de empresas, intentando alcanzar su propia viabilidad económica. Como empresas que participan en el mercado su principal función es la producción y venta de bienes u ofrecer servicios.

Los trabajadores de este tipo de empresas, tienen una relación laboral pero de carácter especial, ya que si bien se rigen por el Estatuto de los Trabajadores, tienen ciertas especialidades.
 

Cómo se financian

 
Como empresa su principal fuente de financiación debería ser a través de su actividad económica: venta de los bienes y servicios producidos, ya que en el proceso de solicitud de clasificación como CEE  la Administración realiza un estudio económico sobre las posibilidades de viabilidad y subsistencia de la empresa.

Además,  existen numerosas ayudas y subvenciones públicas: ayudas si la plantilla está compuesta por más de un 70% de trabajadores con discapacidad, subvenciones para asistencia técnica, para los intereses de los préstamos, para inversión, bonificaciones en las cotizaciones a la seguridad social, subvenciones para el pago de los salarios, para la eliminación de las barreras arquitectónicas… Se puede consultar todas en la página del SEPE (+ info) , así como en el artículo sobre las bonificaciones para la contratación de trabajadores con discapacidad.

A pesar de que los CEE deberían poder mantenerse económicamente con sus propios ingresos,  la realidad es que la mayoría dependen de las ayudas públicas. Por ello, muchos centros tienen grandes dificultades cuando las Administraciones Públicas se retrasan con el pago de las subvenciones y ayudas reconocidas, llegando incluso a suponer el despido de los trabajadores.

Según datos publicados por la Fundación ONCEpor cada euro que los Centros Especiales de Empleo reciben de las administraciones públicas, éstos ingresan a las arcas del Estado 1,42 euros.
 
Retorno de las ayudas públicas destinadas a Centros Especiales de Empleo





 

Retos para la integración

 
Siguen existiendo aún muchos retos por delante:

  • Aumentar el número de personas con discapacidad que acceden a un trabajo
  • Hacer que los Centros Especiales de Empleo sean económicamente viables sin necesidad de depender de las ayudas públicas.
  • Evitar la precariedad de los trabajados para los trabajadores con discapacidad. La mayoría de los puestos actualmente son para empleos de baja calificación, situación que debe revertirse.
  • Cambiar el modelo de integración laboral, no siendo los CEE la finalidad sino un medio para acceder a trabajos en el mercado laboral.
  • Aumentar la productividad y la competitividad, como solución que también necesitan el resto de empresas, a través de una mayor profesionalización de estos centros.
  • Aumentar la orientación académica y profesional, que es una herramienta fundamental para cualquier trabajado

La finalidad de todas las políticas de integración es que llegue un momento en el que los trabajadores con alguna discapacidad no necesiten ninguna integración.

 

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