Trabajo en una casa y dicen que no me conviene darme de alta

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Una de nuestras lectoras, que trabaja dos horas al día como empleada de hogar en una casa, nos ha comentado que el padre de la familia que la emplea no quiere darla de alta en la Seguridad Social “porque no les conviene a ninguno de los dos”. ¿Es eso cierto?

Trabajadores del hogar a quienes no aconsejan darse de alta

Es obligatorio estar dado de alta en la Seguridad Social

Incluso cuando se trabaja solo dos horas al día. Esto es similar a cumplir con una señal de un semáforo en rojo; no es una opción decidir si es conveniente o no cumplir con esta obligación.

Tanto empleadores como empleados deben respetar la normativa laboral, y en este caso, no hay lugar a dudas. Es un requisito ineludible que una empleada de hogar esté registrada en la Seguridad Social. Normalmente, si no se da de alta a la empleada, generalmente tampoco se formaliza un contrato de trabajo.

Estas dos infracciones suelen ir de la mano, y ambas partes tienen interés en evitarlas.

Beneficios para el empleador al tener un trabajador dado de alta

Es relativamente sencillo demostrar ante un tribunal que se ha trabajado como empleada de hogar, incluso si no existe un contrato formal.

Se pueden presentar testimonios de testigos, como vecinos u otros empleados, documentos, fotografías de la vivienda, comunicaciones entre el empleador y la empleada, registros de llamadas o grabaciones, entre otros.

Incluso sin llegar a los tribunales laborales, el empleado puede presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo, de forma anónima o no, en el buzón de denuncias de infracciones laborales.

Tener a un trabajador en una situación irregular conlleva una importante responsabilidad. Por ejemplo, si la empleada de hogar sufre un accidente doméstico, que podría ser leve o grave, la responsabilidad de no haberla registrado puede ser significativa.

En caso de robo o hurto en la vivienda por parte del empleado, la falta de registro complicará las acciones legales que pueda emprender el propietario de la casa y sus reclamaciones a las compañías de seguros. También será difícil imponer sanciones disciplinarias o dar por terminado el contrato en un momento específico si la situación es irregular.

Las sanciones económicas impuestas por la Seguridad Social por tener a un empleado doméstico en situación irregular son considerables. Nuestra experiencia nos dice que, con el tiempo, es probable que el trabajador reclame sus derechos, ya sea debido a una baja médica prolongada, un despido o una sanción disciplinaria.

Negociar con un empleado en situación irregular es complicado y, para evitar demandas, a menudo resulta costoso. Lo que inicialmente parece barato puede terminar siendo muy caro.

Beneficios del alta para empleadas de hogar

Las razones son las mismas que para otros trabajadores: para no perder derechos y tener cobertura de las prestaciones de la Seguridad Social.

Si el empleado de hogar enferma y está registrado, la Seguridad Social proporcionará la baja médica. En caso de contingencias comunes (enfermedad común y accidente no laboral), a partir del octavo día de baja, y en el caso de contingencias profesionales (accidente laboral o enfermedad profesional), desde el primer día.

Cuando un empleado de hogar se enferma gravemente y no está registrado en la Seguridad Social, la mayoría de los empleadores optan por despedirlo.

También es esencial considerar la jubilación. Para recibir una pensión contributiva en el futuro, se requieren al menos 15 años de cotizaciones. Estas cotizaciones se pueden acumular en cualquier régimen, como el régimen general, autónomos y, por supuesto, como empleado de hogar.

Desde una perspectiva fiscal, no estar registrado en la Seguridad Social implica recibir el salario de manera no declarada, lo que también conlleva perjuicios para el trabajador y puede resultar en multas por ingresos no declarados ante la Agencia Tributaria.

¿A quién le corresponde pagar la Seguridad Social del empleado de hogar?

La regla general establece que el empleador debe asumir esta responsabilidad. Sin embargo, si se trabaja menos de 60 horas al mes (como es el caso del que estamos hablando), es posible llegar a un acuerdo para que la trabajadora pague directamente sus propias cotizaciones a la Seguridad Social en nombre del empleador.

El empleador luego compensará a la trabajadora descontando el importe de estas cotizaciones de su salario.





Guías de las empleadas de hogar


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