Sentencia 32/2012 del TSJ de Madrid

 

Se analiza la procedencia del despido disciplinario de un trabajador que se encontraba en baja médica y medicado por depresión, al que la empresa sorprende “de copas por la noche” por imágenes publicadas en redes sociales.

Sentencia nº 32/2012 de TSJ Comunidad de Madrid (Madrid), Sala de lo Social, 23 de Enero de 2012

(Extracto, con omisión de datos personales, publicado a efectos divulgativos. Fuente original: CENDOJ)


 

 

Número de Recurso: 3803/2011. Procedimiento: RECURSO SUPLICACION. Número de Resolución: 32/2012

Fecha de Resolución: 23 de Enero de 2012

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA. SALA DE LO SOCIAL-SECCION 5ª. MADRID. Sentencia nº 32

En Madrid, a veintitrés de enero de dos mil doce. La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, compuesta por los Ilmos. Sres. citados al margen,

EN NOMBRE DEL REY ha dictado la siguiente


 

 
 

S E N T E N C I A Nº 32/2012

En el recurso de suplicación nº 3803/11, interpuesto por (el Trabajador), asistido por el Letrado (  ), contra la sentencia nº 120/11 dictada por el Juzgado de lo Social Número 5 de los de Madrid, en autos núm. 1156/10, siendo  (la empresa), asistido por el Letrado (  ), ha actuado como Ponente la Ilma. Sra. (  )

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO. En el Juzgado de lo Social de procedencia tuvo entrada demanda suscrita por (el trabajador) contra (la empresa), en reclamación por DESPIDO, en la que solicitaba se dictase sentencia en los términos que figuran en el suplico de la misma. Admitida la demanda a trámite y celebrado el juicio, se dictó sentencia con fecha 25 DE FEBRERO DE 2011, en los términos que se expresan en el fallo de dicha resolución.

SEGUNDO. En dicha sentencia, y como HECHOS PROBADOS, se declaraban los siguientes:

“PRIMERO.- El trabajador ha venido prestando sus servicios para la empresa desde el 11 de febrero de 2.008, con una categoría profesional de auxiliar Administrativo y un salario mensual incluida la parte proporcional de las pagas extra de 1.500,61 euros. SEGUNDO.- El actor cusa baja por IT derivada de enfermedad común el 2 febrero de 2.010 por presentar cuadro ansioso depresivo secundario a efecto adverso en ambiente de trabajo Se le pauta Esertia y Lorazepan además de psicoterapia cada 15 días. El 26 de marzo de 2.010 se recomienda mantener baja laboral.

TERCERO. El actor ha colgado en la página de facebook de un antiguo compañero de colegio diversas fotografías con salidas nocturnas a partir del 8 de mayo de 2.010 durante al menos dos fines de semana colgándose las últimas fotografías el 26 de junio de 2.010. En ellas el actor, interviene en la conversación manifestando lo bien que se lo ha pasado y que ha tomado copas. La conducta descrita (salidas nocturnas, consumo de bebidas alcohólicas y escapadas de fin semana) no es compatible con un cuadro ansiosodepresivo de intensidad suficiente como para requerir baja laboral.

CUARTO. Dª ( ) hija de la representante de la empresa, se encontró con un ex empleado de la empresa, y le comentó que había coincidido con el actor y éste le había manifestado que pensaba estar 18 meses de baja. La Sra. ( ) procedió a entrar en Facebook y, a través de uno de los contactos del actor En el “muro” de la página de este compañero aparecieron fotos del demandante en salidas nocturnas y comentarios del mismo. Al lunes siguiente, 26 de julio de 2.010, la empresa acude al notario para reflejar el contenido de lo expuesto en la red social.

QUINTO. El 30 de julio de 2.010 la empresa entrega al actor comunicación del siguiente tenor:

El motivo de la presente es el de comunicarle que esta empresa ha acordado su DESPIDO DISCIPLINARIO con efectos del día de la fecha, por la comisión de una falta muy grave, tipificada en el art. 54.2 c) del Estatuto de los Trabajadores por Transgresión de la buena fe contractual, y en el art 43.2 del Convenio colectivo de Comercio Alimentación, por simulación de enfermedad, que ha venido originada por los siguientes motivos:

Ante su prolongada situación de ILT, y habiendo recibido comentarios de sus compañeros hemos podido comprobar que o bien usted prolonga innecesariamente su situación de ILT, o en otro caso usted simula y disfruto de dicha situación a pesar de no hallarse realmente incapacitado para el trabajo. En cualquiera de los supuestos es indudable que de forma deliberada y culpable usted ha faltado al deber de fidelidad de (la empresa) que con su baja ve afectada su productividad y su buena marcha y resulta defraudada al tener que continuar cotizando a pesar de no recibir contraprestación laboral.

Por lo tanto o bien usted ha ocultado su restablecimiento a su medico o se ha expuesto a la prolongación de su baja de forma deliberada, violando el deber fundamental de intentar su recuperación normal.

La empresa ha detectado en el mes de Julio de 2010 que usted de forma habitual y al menor desde el mes de Mayo de 2010 se dedica a realizar salidas nocturnas con sus amigos, ingiriendo bebidas alcohólicas, y por lo tanto incurriendo en actividades que son incompatibles con cualquier situación de ILT.

Todas estas salidas con sus amigos, en horario nocturno, de forma reiterada y en actitudes en ocasiones de exceso de ingesta de alcohol, vienen a significar que realmente su situación de incapacidad laboral es simulada, pues lejos de realizar salidas ocasionales estas son con cierta frecuencia.

La empresa ha tenido conocimiento de estas salidas por cuanto estando usted en la red social facebook, dentro del grupo (  ) han sido colgadas bien por usted o por compañeros suyos multitud de fotos donde aparece en actitudes que reflejan que usted no se encuentra impedido para el trabajo, y en ocasiones reconociendo expresamente la ingesta de bebidas alcohólicas, que de estar tomando alguna medicación, sería de todo punto incompatibles con su situación de incapacidad temporal.

Concretamente aparecen en diversas fotos con diferente indumentaria, todas ellas en horario nocturno, de las que se desprende que las salidas son frecuentes, y además se incluyen comentarios en los que de forma evidente se puede apreciar que usted se encuentra capacitado para el trabajo y demostrando actitudes incompatibles con su baja laboral que se prolonga desde el mes de febrero de 2010.

A continuación le detallamos las fotos y comentarios que no obstante usted conoce sobradamente:

El 26 de Junio de 2010 es añadida una foto donde usted aparece en un bar sonriendo, donde usted hace el siguiente comentario:

Me parto!!! Que corte!!! Jajaja

El 26 de Junio son añadidas tres fotos con un grupo de amigos donde aparece usted en actitud sonriente.

El 26 de Junio de añadida foto de amigas, donde usted comenta: Míralas 21 años más guapas

Charol! Y porqué no los dos viernes.’jejejeje

Solo tres pero bueno, es un comienzo!!!

El 3 de Julio aparecen 2 fotos añadida con amigos.

De todas las fotos y comentarios, se desprende que usted no solo ha salido en varias ocasiones, sino que ha comentado la idea de hacerlo mas veces, además en horario nocturno y mostrando unas actitudes que no parecen reflejar que usted tenga que estar de baja por incapacidad temporal. Reconociendo además que se va de cañitas, hecho que demuestra que o bien no toma medicación alguna o ignora las prescripciones médicas. Así mismo le comunicamos que desde el parte de confirmación de 18 de Junio de 2010, no hemos vuelto a recibir parte alguno, lo que demuestra su absoluta dejadez y preocupación en todo lo concerniente a su baja, ignorando esta empresa si continúa o no de baja laboral.

En consecuencia la empresa no pudiendo consentir tal comportamiento procede a despedirle por transgresión de la buena fe contractual, y además por considerar que está simulando la enfermedad, falta también tipificada en el Convenio Colectivo de alimentación.

Tiene a su disposición en el domicilio de la empresa la liquidación y la documentación para el desempleo.

Sin más, y lamentando haber tomado esta actitud, aprovechamos para saludarle

Atentamente

 

 SEXTO. Tras el despido el actor solicitó valoración por Salud Mental para reincorporación laboral dándosele de alta el día 10 de septiembre de 2.010

SÉPTIMO. El día 31 de agosto de 2.010 se celebró ante el SMAC acto de conciliación instado el 13 de agosto.”

TERCERO

En dicha sentencia se emitió el siguiente FALLO : “Que estimando la demanda interpuesta por (el trabajador ) contra (la empresa) debo declarar y declaro PROCEDENTE el despido del actor absolviendo a la empresa de sus pedimentos.”

CUARTO

Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por el demandante, siendo impugnado de contrario. Elevados los autos a esta Sala de lo Social, se dispuso el pase de los mismos al Magistrado Ponente para su examen y posterior resolución por la Sala.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

Frente a la sentencia de instancia que desestima las pretensiones recogidas en la demanda rectora de autos, se alza en suplicación la representación letrada de (el trabajador) formulando cuatro motivos de recurso con destino a la revisión de los hechos declarados probados y a la censura jurídica. El recurso ha sido impugnado.

Como primer motivo de recurso y al amparo del apartado b) del artículo 191 de la LPL interesa la supresión del hecho probado tercero, alegando que no ha quedado acreditado que el actor en sus salidas hubiera ingerido bebidas alcohólicas, ni que hubiera realizado escapadas de fin de semana, como concluye el juzgador de instancia; que en ninguna fotografía se ve al actor consumiendo bebidas alcohólicas, ni reconoció haberlas consumido ni en los comentarios colgados en el “muro” ni en el acto de juicio.

El motivo no puede tener favorable acogida, puesto que no puede pretenderse la modificación de los hechos probados, mediante lo que la doctrina ha dado en llamar “la obstrucción negativa”, es decir, cuando el recurrente se limita a decir para solicitar la supresión de un determinado hecho probado, que el mismo no está probado, o no está suficientemente probado .Esta mera alegación de prueba negativa es inhábil a efectos revisorios, no pudiendo prevalecer a la valoración conjunta de la prueba realizada por el Juzgador, dadas la amplias facultades que el art. 97.2 de la LPL otorga al mismo para la apreciación de los medios de convicción.

SEGUNDO

Como segundo motivo y con igual amparo solicita la supresión del hecho probado cuarto alegando que debe quedar excluida de la relación fáctica aquellos hechos o datos que el juzgador declara como probados y que sin embargo, no figuran reseñados en la carta de despido como es el caso.

El motivo se desestima porque el hecho que se pretende suprimir no hace referencia a hechos que se imputan en la carta de despido sino que es un hecho que el juzgador extrae de la prueba practicada y que lo considera relevante a fin de resolver la cuestión litigiosa.

TERCERO

Con correcto amparo en el apartado c) del artículo 191 de la LPL se denuncia infracción del artículo 60.2 del ET . Entiende que los hechos acaecidos en el mes de mayo de 2009 estarían prescritos por cuanto la actuación del actor no tiene carácter de continuada por no responder a una conducta reiterada, repetida y continua, sus actos no presuponen una pluralidad de hechos consecutivos, por lo tanto la fecha que debe servir de punto de partida para determinar el inicio de la prescripción ha de ser la del momento en el que se cometieron los hechos, no la del conocimiento final de estos.

Según STS de 15 de julio de 2003, recurso 3217/2002, en los casos de faltas continuadas el plazo de prescripción de los seis meses no comienza el día en que se cometió cada falta sino el día en que se cometió la última pues a partir de ese último hecho es cuando cesa esa conducta continuada que debe ser apreciada de forma conjunta a efectos de sanción, bien sea por abandono voluntario de dicha conducta, bien por la investigación de tal conducta llevada a cabo por el empresario, y en el caso de faltas ocultadas por el trabajador que se prevalece de su condición para impedir que el empleador tenga conocimiento de las mismas se ha considerado que el plazo de seis meses no puede comenzar a computar sino desde que cesó aquella actividad de ocultación del empleado pues esta conducta en sí misma constituye una falta de deslealtad y un fraude que impide que la prescripción pueda comenzar y el término de seis meses ha de contarse desde que cesó la ocultación.

La cuestión controvertida se centra en determinar si concurre la excepción de prescripción de las faltas imputadas al trabajador alegada por el recurrente y que ha sido desestimada por la Magistrado de instancia, lo que no es sino un problema de fechas y plazos o períodos temporales, y de apreciarse dicha prescripción, no se entraría a analizar y resolver el fondo del litigio. El “dies a quo” o inicio del cómputo del plazo de prescripción es aquel desde el cual quien ostenta las competencias y facultades sancionadoras tuvo conocimiento de los hechos que se presumían irregulares y de las personas que pudieran haberlas cometido o participado en cualquier forma en las mismas.

Constando acreditado que la hija del empresario conoció los hechos que se imputan al actor a través de un ex empleado de la empresa, la semana anterior a acudir al notario el 30 de julio para reflejar el contenido de lo expuesto en la red social y en donde aparecían las fotos del recurrente a que refiere la carta de despido, el conocimiento de los hechos por la demandada según se indica por la Juez de instancia tuvo lugar la semana del 19 al 23 de julio y habiendo sido despedido el 30 de julio es evidente que no ha trascurrido el plazo de prescripción invocado

CUARTO

Con igual amparo en el apartado c) del artículo 191 de la LPL se denuncia la infracción por interpretación errónea de los artículos 54.2 d ), 55.4 y 56 del ET .

Alega que el despido del actor no fue una respuesta proporcionada a la conducta seguida por el recurrente, porque, frente a lo que sostiene la carta de despido, no realizó actividades lúdicas incompatibles con su estado patológico durante su situación de IT, sino que la misma tuvo que ver con la eficacia de los tratamientos prescritos. Ni la inspección médica, ni la Mutua de Accidentes de trabajo y enfermedades Fremap, ni la médico que trató al recurrente han certificado que esa actividad lúdica, llevada a cabo de manera esporádica (salir cuatro noches constitutivas, durante el plazo de tres meses) repercutiera de forma negativa en su recuperación; no se acredita ni que se esté en presencia de una conducta reiterada ni la ingesta de bebidas alcohólicas por el actor.

El deber básico de buena fe [ art. 5.a) ET ], exige cumplir con las obligaciones concretas del puesto de trabajo de conformidad con las reglas de la buena fe y diligencia, lo cual tiene por finalidad adecuar la relación laboral a la finalidad económica del contrato de trabajo, pues de otro modo se destruiría el equilibrio sinalagmático del vínculo. Numerosos pronunciamientos jurisprudenciales abordan esta materia, siempre desde un examen concreto del caso objeto de enjuiciamiento, fijando como pautas de referencia las siguientes: “… en la calificación de las conductas a efecto del despido disciplinario es preciso realizar una cuidada individualización de cada uno de los casos, atendiendo las peculiares circunstancias subjetivas y objetivas configuradoras de los mismos, por lo que la atención a éstos elementos individualizadores dificulta la equiparación de los supuestos a efecto de equiparación de doctrina”.

La aplicación de esos parámetros a la actual litis determina la necesaria confirmación de la sentencia de instancia, por cuanto la convicción alcanzada por la Juzgadora en cuanto a confirmar la sanción impuesta al demandante se muestra plenamente adecuada a derecho; los elementos probatorios practicados evidenciaron que el actor, trasgredió la buena fe contractual ya que habiéndole sido diagnosticado un cuadro ansioso depresivo secundario a efecto adverso del ambiente de trabajo, ha efectuado salidas nocturnas “tomando copas” según refiere el hecho probado tercero, actitud que se considera no recomendable, mientras se siga el tratamiento que le fue prescrito al recurrente, que o bien ponen en riesgo el proceso de curación o denotan que estas son indicativas de su curación según se desprende del informe médico forense unido a los autos (folio 109); lo expuesto conduce a concluir tal y como razona la Magistrada de instancia que han quedado acreditados los hechos imputados en la carta de despido, procediendo la desestimación del motivo y con ello el recurso, confirmando la sentencia impugnada.

FALLAMOS

Que DESESTIMANDO el recurso de suplicación formulado por la representación letrada de (el trabajador), contra la Sentencia de fecha 25 de febrero de 2011, dictada por el Juzgado de lo Social núm. 5 de Madrid, en autos 1156/2010 sobre despido, siendo parte recurrida (la empresa), debemos confirmar y confirmamos la citada resolución.

 

Comentarios y valoración de la sentencia

Esta sentencia es analizada y valorada en el artículo de nuestro blog:  ¿Qué puede hacer un trabajador mientras se encuentra en situación de baja médica?

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Un artículo de la redacción de Loentiendo.com

Abogados, Graduados Sociales y redactores especialistas en derecho laboral.

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