Los bancos de tiempo

¿Sabes hacer algo que pudiera ser útil a los demás?, ¿tienes más tiempo que dinero?, ¿eres solidario y crees que el cambio empieza con pequeños gestos?

Si has contestado que sí a estas preguntas, los bancos de tiempo son lo tuyo. Apúntate. Son gratis y saldrás ganando.

¿Qué es un banco de tiempo?

 
Actualmente, en nuestro país, hay seis millones de personas sin un empleo. El perfil del desempleado ha cambiado muchísimo y entre este colectivo, hoy encontramos a personas de todas las profesiones y niveles académicos (arquitectos, amas de casa, graduados sociales, licenciados en matemáticas, pintores, carpinteros, electricistas,  diseñadores, etc.)

Por otro lado, todas las personas necesitamos los servicios de otros. Cuando la economía no nos acompaña y nos impide contratar del modo convencional a esos profesionales que necesitamos, está la posibilidad de realizar un trueque de servicios.

Sería mucha casualidad encontrar a un profesional que estuviese dispuesto a prestarme sus servicios a cambio, exactamente, de los que yo le puedo ofrecer. Entonces ¿cómo llegamos a beneficiarnos los dos? Para solucionar esto, nacen los bancos de tiempo.

Un ejemplo: Si yo necesito que me pinten la casa y un pintor necesita clases de repaso de matemáticas para su hijo, no podremos hacer un intercambio directamente, porque yo soy un desastre con los números.

Pero, si un licenciado en matemáticas necesita asesoramiento laboral, yo se lo puedo dar. El matemático podrá dar clases de repaso al hijo del pintor y éste podrá pintar mi vivienda.

Relaciones en el banco de tiempo



Los bancos de tiempo  son lugares donde se “apuntan” las horas de servicio que he prestado. Cuantos más servicios realice, más horas tendré acumuladas en mi cuenta. Esas horas se quedan ahí hasta el día en que necesito que venga el pintor. Si él pasa 18 horas pintando mi casa, el saldo de mi cuenta bajará en 18 horas. En cambio, la cuenta del pintor se incrementará en esas 18 horas. De este modo, el día que el pintor necesita al profesor de matemáticas, puede acudir al licenciado. Éste dará las clases y, de nuevo, habrá un trasvase en el número de horas de la cuenta del pintor a la cuenta del profesor.

Así, podemos decir que los bancos de tiempo son un modo de organizarse para poder dar y recibir servicios (no bienes), en los que no interviene el dinero y en los que se intercambia una hora de trabajo por otra hora de trabajo (sin tener en cuenta el nivel académico o la profesión habitual de quienes intervienen).

 

Características y funcionamiento de los Bancos de Tiempo

 

  • Al ir a inscribirnos, rellenaremos un formulario con nuestros datos personales y con información sobre la actividad que ofrecemos y las que creemos que podemos demandar. Tendremos que llevar una fotocopia de nuestro DNI.
  • En ese momento nos darán un talonario. Cada vez que participemos en un intercambio, cobraremos o pagaremos (según sea el servicio) con estos talones.
  • Cuando has cobrado, puedes ir a registrar en tu cuenta el incremento de horas que tienes acumuladas.
  • Al cobrar, el número de horas que se suman a tu saldo, se restan del saldo de quien te ha pagado
  • Cuando has pagado, el proceso es el mismo, pero al revés: tu saldo disminuye y el de tu proveedor aumenta.
  • En los bancos de tiempo el “dinero” es el tiempo y se mide en horas.
  • Vale lo mismo la hora de un médico que la hora de un electricista.
  • Los Bancos de Tiempo registran ofertas y demandas y ponen en contacto a los interesados.
  • Suelen tener una sede física (un local)

 
Una idea que se expande
 
En España, existen ya más de 300 Bancos de Tiempo. La Asociación para el Desarrollo de los bancos de tiempo (ADBdT) ha desarrollado el siguiente mapa, con la distribución geográfica. Y si estás interesado en conocer la progresión que estas entidades han seguido, puedes utilizar el mapa.
 
Oportunidad de cambio
 
El mundo está cambiando. Estamos acostumbrados a cambiar trabajo propio por dinero y luego, dinero por trabajo ajeno. ¿No crees que sería posible eliminar algo de esa ecuación? Sí.

Si cambiamos trabajo por trabajo, hora por hora, además de eliminar diferencias sociales, estaremos dinamizando nuestra economía.

Piénsalo bien. Esto puede suponer una oportunidad para ti. No ganarás dinero; ganarás directamente el servicio ajeno que necesitas y habrás eliminado lo que sobraba en la ecuación anterior.

Y por último, no hay que confundirlo con voluntariado, porque en los Bancos de Tiempo quien trabaja (o presta sus servicios) cobra; en horas, pero cobra. Y la utilidad de estas horas será la misma que la del dinero convencional.
 
Una reflexión
 
Cuando la sociedad decide apoyar el cambio las cosas pueden moverse muy rápido.

Es necesario que las personas nos sintamos ansiosas por producir estos cambios, y que  lleguemos a verlos como algo infinitamente más deseable que el presente. Son cambios  que igualmente tendremos que hacer, así que deberíamos verlos como una oportunidad  de evolución positiva.

¡Cambiemos!

Mª Jesús Cremades Ortega – Graduado Social –

 

¿Quieres saber más?
 

  • Asociación para el desarrollo de los bancos de tiempo
  • Localizador de bancos de tiempo
  • Reportaje de Canal Sur sobre los bancos del tiempo (31/03/2013)
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